Cómpralo en:
Gadir, año 68 a.C. El joven Lucio sobrevive entre el olor a salitre y las vísceras de pescado de una factoría de garum. Su destino parece sellado por la pobreza hasta que presencia un encuentro fortuito en el Templo de Hércules: un joven y ambicioso Julio César llora ante la estatua de Alejandro Magno, lamentando no haber alcanzado la gloria a su edad.
Ese destello de ambición ajena prende una mecha en Lucio. Decidido a dejar atrás las piletas de salazón, se enrola en un mercante rumbo a la capital del mundo. Pero el mar es un señor cruel. Tras un naufragio devastador que lo arroja a las costas de África, Lucio iniciará una odisea de supervivencia por las arenas de Numidia y el mármol de Alejandría, con un único norte: Roma.
Años después, el puerto del Emporium es testigo de su ascenso. Convertido en un próspero comerciante del «oro líquido» de Hispania y entregado a un amor que parece imposible, Lucio cree haber vencido al destino. Sin embargo, cuando el eco de las trompetas de Julio César vuelve a resonar llamando a las armas en las Galias, Lucio deberá tomar una decisión: proteger su nueva vida o seguir al hombre que le enseñó a soñar con la grandeza.
¿Podrá un hombre forjado en la sal y la sangre de la guerra reclamar el futuro que le prometieron, o descubrirá que el tiempo en Roma corre más rápido que el galope de las legiones?